Posteado por: Rubén Bojorquez | julio 29, 2011

Dejen que los niños vengan a mi!

A escasos tres días de haber llegado a Mzuzu, norte de Malawi, para estudiar la lengua Chitumbuka, que utilizaré en la nueva misión a la que iré, me piden que celebre la Misa Dominical de 8am para niños y 10am para adultos. Se trataba “solamente” de celebrar la Misa (otro sacerdote daría la homilía), aún así estaba más nervioso que ni en mi Canta Misa.

El hecho de tener la oportunidad de invocar a nuestro Dios para que trasforme el pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre de su Hijo, me animó a lanzarme, además del grupo numeroso de niños (mas de 200) que esperaban al Sacerdote con regocijo y cantos de fiesta. Todo fue como un imán que me atrajo gozosamente, aún percibiendo todas las miradas fijas en mí por ser el nuevo, el extranjero, el que no conoce todavía nuestra lengua.

No obstante los mil errores de pronunciación que he de haber tenido, traté de dar lo mejor de mí para llevarlos a participar del Banquete Eucarístico que Cristo había ya preparado para todos los presentes. No puedo expresar con palabras la experiencia que tuve durante el Rito de la Paz, cuando bajé a saludar por lo menos a aquellos que estaban en las bancas de la orilla, apenas bajé y todos se abalanzaron extendiendo sus manos para saludar al sacerdote, en varias ocasiones hubo dos o tres manos empalmadas a la mía.

Y qué decir de los rostros de alegría, ingenuidad, simplicidad, sin malicia alguna. Se vino a mi mente la imagen del Evangelio donde los niños que se acercan a Jesús para ser bendecidos. Pero a su vez no pude quitar de mi mente la imagen de sus posibles familiares, sin duda, algunos de ellos son huérfanos, otros tendrán que trabajar para salir adelante, muchos de ellos están privados de ir a la escuela.

Pido una oración por éstos y todos los niños del mundo que viven injusticias, hambre o abusos de cualquier índole.

Posteado por: Rubén Bojorquez | abril 24, 2011

Magdalenas Africanas

Son las cuatro de la mañana del Domingo de Resurrección, me encuentro todavía en la cama, ya despierto, no sé porqué, pues el trabajo fue intenso durante el Triduo, la noche de la Vigilia Pascual 169 catecúmenos recibieron el Bautizo, 178 el Sacramento de la Confirmación y 27 parejas el Sacramento del Matrimonio, y aun así no siento cansancio físico, será porque me espera todavía la Misa del Domingo de Resurrección, pues son las 4:00 am.

De pronto empiezo a escuchar a lo lejos una melodía en voces de mujeres al ritmo de un tambor, poco a poco las voy sintiendo mas cercanas, ¿Quienes son?,  ¿Qué rito están siguiendo? Son las preguntas que atraviesan por mi mente. Conforme se van acercando logro escuchar mejor el canto, visto que al parecer era sólo el estribillo que entonaban.

En cierto momento siento que están llegando a nuestra casa en la misión, pues el tambor lo escucho casi en mi cuarto. Mi pregunta ahora se transformo en ¿Qué hago?, no sé qué rito están haciendo, ¿Debo abrir la puerta? ¿Cómo las recibo?

Yo estaba solo en casa. No hice nada, sólo esperé a que se fueran, pues de alguna forma comprenderían que, por una parte, estaba cansado por las celebraciones anteriores y, por otra, como extranjero quizá desconozca esta tradición.

Al amanecer pregunto a uno de los catequistas para aclarar mi duda sobre estas mujeres, dijo que era un grupo de nuestras cristianas que durante la noche de resurrección, suelen recorrer casa por casa haciendo colecta para su propio beneficio.

Yo, en cambio, cuando las escuché y entendí el canto, le dí una interpretación mas bíblica, misma que compartí mas tarde con ellos durante la homilía. El estribillo decía así:  “La tumba esta vacía, Jesús el Hijo de María ha resucitado”. Son puras mujeres y vienen anunciando la resurrección de Cristo, es un grupo de María Magdalenas, pensé yo. Al momento en que les compartía esto en la homilía la gente se rió.

Después, el mismo catequista vino a consultarme, y me dijo que algunas de estas mujeres estuvieron pensando referente a mi interpretación y que, ciertamente, la tradición que ellas han venido siguiendo ha sido aprovechar de la resurrección de Cristo para sacar provecho personal y que querían enfocarlo hacia un buen beneficio, que si qué podían hacer al respecto.

Le dije que las llamara que tenía una propuesta para ellas.  Vinieron cinco de ellas, ya que estuvieron frente a mí las animé a que continuaran haciendo esto y que los fondos que recaben los utilicen para comprar despensas o medicinas para los pobres y enfermos que pululan cerca de ellos, todas ellas estuvieron de acuerdo.

Dijeron que se iban a llamar las Magdalenas solidarias. Vaya nombre, y qué buena iniciativa. Una oración para estas mujeres para que en su buena intención den a conocer al Cristo Resucitado.

Posteado por: Rubén Bojorquez | abril 14, 2011

Ayuno y Penitencia entre los africanos

Estamos en Cuaresma, tiempo en que se nos invita a hacer penitencia, oración y ayuno. Alguien dice por ahí: “como proclamar la Palabra de Dios a aquellos que están con el estomago vacio”; y yo agregaría también: “como pedirle que haga penitencia aquel que esta sufriendo”. Pues el carecer de un empleo, de un techo, el no gozar de buena salud entre otras necesidades vitales para todo ser humano, se le puede pedir en Cuaresma que haga penitencia.
Soy testigo de niños que mueren de hambre porque sus madres no tienen una gota de leche en sus pechos, cuerpos de niños y ancianos con la piel pegada a sus huesos, jóvenes que no han tenido la oportunidad de disfrutar su juventud y ahora se encuentran en la fase terminal de sida. Ni siquiera me atrevo a hablarles de penitencia en este tiempo de cuaresma.
Zambia es uno de los países más pobres, no solo de África, sino del mundo entero, y en nuestra misión de Kanyanga no es la excepción, en una palabra, la gente no tiene para comer. Cuando le pregunto a nuestros parroquianos como están (Muli uli?), ya se de antemano la respuesta que me van a dar (Nili makola, njala pera!. Estoy bien, solo que tengo hambre). Me he acostumbrado tanto a esta respuesta que hasta yo les respondo así, haciéndoles la broma. Pero ya en mis momentos de reflexión pienso en esta gente, que yo al igual que ellos soy pobre, pero no a ese extremo y en realidad no he sabido lo que es padecer hambre, pues soy testigo como mucha de esta gente, pasa días sin comer porque en verdad no tienen nada. Y veo también como muchos de ellos recorren kilómetros bajo el sol y el calor para dirigirse a sus escuelas, hospital, asistir a un funeral, ir al mercado a vender o comprar algo sin comer y sin una gota de agua.
Puedo a esta gente pedirle que haga penitencia y ayuno en tiempo de cuaresma. Me avergüenzo de hablarles de este tema, me siento impotente de enfrentarlo ante ellos, quienes son victimas de un ayuno forzado, dentro y fuera del tiempo de cuaresma, quienes, por la vida que les ha tocado vivir hacen penitencia sin desearlo y sin merecerlo.
Y yo, que tipo de ayuno y penitencia estoy llamado a hacer?

Posteado por: Rubén Bojorquez | abril 4, 2011

Día de la Juventud 2011

Recientemente algunos jóvenes de la parroquia vinieron a visitarme para recordarme que se acercaba el día de la juventud y que debíamos empezar los preparativos para tal evento.
Reuní a algunos de ellos y les pedí que me pusieran al tanto de cómo solían celebrar ese día. Me empezaron a dar una lista de actividades que suelen realizar y al final les pedí que metiéramos por escrito el programa, después les hice la observación que el programa estaba genial, pero para un grupo social juvenil y quizá hasta pagano, pero no para un grupo cristiano como el nuestro, pues las actividades a realizar consistían solo en deporte, concurso de bailes, juegos y variedad social. Los impulse a reflexionar que, como grupo juvenil católico por lo menos deberíamos considerar la celebración de la Eucaristía, pues si pensábamos invertir tres días y medio juntos sin ni siquiera mencionar el nombre de Dios y ni siquiera recibir su cuerpo, les dije: “yo así no juego con ustedes”. Que mal me voy a ver como capellán de los jóvenes.
En ese momento llego uno de los lideres, y le dije si era del mismo parecer que sus compañeros, a lo que me respondió: “no padre, generalmente tenemos Misa todos los días y por la mañana tenemos charlas formativas”. Ah!, así cambia la cosa, les respondí. Ajustamos el programa e inmediatamente después me di a la tarea de trabajar en tal proyecto en cuestión de logística y elaborando cartas de invitación para todas las capillas motivando a los jóvenes para darse cita a tal evento; aunque aquí los medios de comunicación no son muy necesarios, pues la información, y mas de este tipo es mas eficaz que DHL.
A nivel de centros, los líderes juveniles, se daban a la tarea de preparar lo necesario para participar en tal evento. El día esperado llego y de los 11 centros que tiene la parroquia solo dos de ellos no pudieron participar, pero hasta de los más remotos lugares vinieron jóvenes a tomar parte de esta celebración que les pertenecía por entero. Hubo quienes en bicicleta, a pie, o en camionetas llegaron al lugar. Con un total de 216 jóvenes seguimos un programa de celebración Eucarística, oración, charlas, deporte, entretenimiento, elección del Mr. y Miss Youth 2011, vivencia del Viacrucis, Sacramento de la Reconciliación, entre otras actividades vivimos juntos el día de la juventud. Hubieran podido venir mas, pero hay que considerar que era entre semana y días de escuela, así que nos dimos por bien servidos con este numero.
A los jóvenes en África, creo, como en tantos otros lugares, no hace falta animarlos, pues ya el hecho de ser jóvenes los caracteriza esa chispa de entusiasmo, de deseo de pertenecer a un grupo, de búsqueda de algo y están dispuestos a participar y colaborar en todo. Es cuestión de guiarlos, de conducirlos, de transmitirles no solo con palabras sino con hechos los valores morales y espirituales que los ayuden realmente a crecer como personas e hijos de Dios en la sociedad, época y circunstancias que les esta tocando vivir.
Por todos estos jóvenes te pido una oración para que día a día puedan descubrir el plan que Dios tiene para ellos y que en ello encuentren satisfacción y felicidad.

No es necesario recordarte que estamos en ano de la familia y en nuestra Parroquia de Kanyanga nos hemos dado a la tarea de no escatimar en actividades pastorales referente al tema, siendo la familia entera protagonista de este evento y siendo al interior de esta donde podemos promover valores humanos, sociales y religiosos para que en nuestra sociedad haya paz y solidaridad.
Con la ayuda de los catequistas se elaboro un libreto de 17 temas referentes a la familia, mismos que se impartieron en un curso intensivo donde participaron alrededor de 40 matrimonios a nivel parroquia, provenientes de todos los centros, después de este curso, las parejas regresaron a sus aldeas y empezaron a compartir estas charlas a nivel capilla.
Se elaboraron mantas (banners), con el logo y lema que a nivel Decanato hemos elegido: “Jesucristo: base y fundamento de la familia”. Estos banners los hemos colocado en cada centro de parroquia donde generalmente los domingos la comunidad se reúne a orar.
Se imprimió la oración de la familia, misma que rezamos en cada celebración Eucarística e invitamos a que las familias lo hagan también en sus hogares. No falta la iniciativa entre los líderes, catequistas y grupos de familias en presentar obras de teatro, compartir testimonios, dar mensajes a los jóvenes y promover el Sacramento del Matrimonio. La respuesta ha sido muy positiva.
A nivel centros hemos estado celebrando las bodas de plata y de oro entre las parejas, mismo que se convierte en un “mega evento”. Pues toda la comunidad participa de tal celebración, ya que para ellos es un evento único. Y como en todas las culturas, para fiestas y pachangas nos pintamos solos, en Kanyanga no es la excepción.
Desde el inicio yo les di una catequesis y les dije que la fiesta era muy importante y que los apoyaría en lo que me fuera posible siempre y cuando no perdieran de vista lo esencial, como es la preparación espiritual, así que, previo a la celebración tenemos un día de retiro con las parejas concluyendo con el Sacramento de la Reconciliación. La celebración grande se hace en día domingo junto con toda la comunidad e invitan también a pastores o ministros de otras religiones. Coro, monaguillos, mujeres, niñas y jóvenes que danzan durante la Misa se dan a la tarea de preparar con tiempo su “performance”, y todos se sienten parte de la celebración. Después de la homilía renuevan sus promesas matrimoniales y después de la Eucaristía, reciben su certificado.
Los presento ante la comunidad y sobre todo ante los jóvenes como modelos o ejemplo de fidelidad y entrega a su pareja y familia en general, y sobre todo resaltando el Sacramento del Matrimonio como un valor, en vista de que es parte esencial del proyecto de Dios desde el Génesis. El pasado domingo tuvimos dicha celebración en una de las comunidades y las parejas eran 53 en total, de las cuales una de ellas celebraba 59 anos de matrimonio.
No descansare de pedirte una oración por cada una de estas familias, pues bien sabemos que detrás de cada una de ellas hay una historia, enfermedades, dificultades, luchas, etc.…

Posteado por: Rubén Bojorquez | marzo 30, 2011

EL FUTURO DE KANYANGA

Nuestra misión en Kanyanga es una de las típicas y/o pintorescas misiones que nuestros antiguos evangelizadores solían establecer. Las aldeas están alrededor de la parroquia la cual fue fundada en 1954 por los Misioneros Blancos o Padres de África. Inmediatamente después se construyo la escuela primaria y secundaria para niñas teniendo al frente a las Misioneras de la Inmaculada Concepción (fundadas en Canadá), al mismo tiempo se inauguro el Hospital, administrado también por las hermanas. Ahora se pueden dar una idea porque hablo de la típica misión donde el misionero(a), y la Iglesia en general evangeliza teniendo en cuenta las necesidades básicas que el pueblo de Dios requiere en los lugares donde ha sido enviado. La pastoral en todos sus niveles y administración de sacramentos; la educación, por lo menos elemental y la atención médica.
Con el trabajo apostólico, iniciado por los Padres Blancos y las Hermanas (MIC), pareciera que a los Misioneros Combonianos, a quienes se nos ha confiado recientemente la parroquia, hemos encontrado el plato servido en la mesa. Y sin embargo no es así, se agradece y se valora el trabajo enorme, dedicación y entrega que ambas familias religiosas han hecho pero todavía hay mucho que recorrer. Tenemos el hospital y centros de salud por doquier y sin embargo no es suficiente, el personal no se da abasto con los pacientes que día a día se aglomeran pidiendo ser atendidos para las enfermedades ordinarias de esta región: niños y bebes muriéndose por la desnutrición, innumerable casos de mujeres embarazadas, malaria y sida. En el ámbito de la pastoral me limito a citarles solo dos ejemplos: la poligamia y el problema de alcohol y sida entre los jóvenes.
Recientemente los del Ministerio de Salud del Municipio vinieron ha hacer campanas de donación de sangre entre los estudiantes de la secundaria los cuales son poco mas de 200 alumnos, de los cuales solo 9 pudieron donar sangre porque el resto ya esta infectado por el virus del SIDA, cuando recibí esta información yo solo me puse las manos sobre la cabeza de tristeza pensando que dentro de 10 anos muy probablemente estos jovencitos ya no estarán entre nosotros y quien sabe a cuantos mas transmitirán o quizá ya hayan transmitido esta enfermedad.
Tendrá futuro nuestra misión?, hay todavía algo por hacer? Muchísimo!!. Para estos jóvenes y toda la gente de nuestra misión de Kanyanga, una oración que tú pudieras elevar a nuestro Buen Dios, no nos caería mal.

Posteado por: Rubén Bojorquez | julio 26, 2010

Cargando nuestras pilas (Ejercicios Espirituales)

En días pasados la familia Comboniana de la provincia de Malawi Zambia nos hemos dado cita en el seminario de Kachebere, Malawi para vivir nuestros Ejercicios Espirituales anuales. Éramos 32 los participantes de 13 naciones y 4 continentes; entre sacerdotes, hermanos de diferentes edades pero con un mismo carisma y vocación: “El deseo de dar a conocer a Jesucristo entre los más pobres y  abandonados”, herencia que nos ha dejado nuestro fundador, San Daniel Comboni.

En esta ocasión, ha sido el p.Tesfaye Tadesse, (miembro del Consejo General), quien nos ha predicado los Ejercicios Espirituales. En sus reflexiones nos ha invitado a reencontrarnos con nosotros mismos, para encontrarnos nuevamente con Dios y poder redescubrir el proyecto que tiene para cada uno de nosotros en la misión que nos ha confiado, la de ser instrumentos suyos. Momentos de reflexión, silencio, oración, contemplación del Santisimo Sacramento, encuentro con la Palabra de Dios, Sacramento de la Reconciliación y celebración de la Eucaristía han sido los factores esenciales que nos han permitido “cargar nuevamente nuestras pilas” para seguir dando a conocer al Dador de la Vida. Hemos concluido nuestra semana de ejercicios con un momento festivo, celebrando la profesión perpetua de uno de nuestros co-hermanos.

Hemos bajado de nuestro “monte Tabor” para regresar a nuestra “vida ordinaria” entre la gente que nuestro Dios nos confía, y seguir compartiendo con ellos esta fe, esperanza y amor de la que una vez más Cristo nos ha participado.

Ejercicios Espirituales

Posteado por: Rubén Bojorquez | enero 4, 2010

Posteado por: Rubén Bojorquez | enero 4, 2010

Celebrando el 2010 en Africa

Preparandonos para celebrar el Nuevo Año en Africa

Posteado por: Rubén Bojorquez | enero 4, 2010

Año Nuevo en Africa!

En espera del 2010

La he pasado en simplicidad en las aldeas, del 31 al 03 de Enero, el primer día, con el temor de quedarme aislado por alla, pues antes, durante y después de la Misa estuvo lloviendo, aunque no era lluvia fuerte siempre corría el riesgo de no poder salir de ese lugar para la celebración del siguiente día. La gente tan hospitalaria y atenta me preguntó si quería darme un baño antes de la cena, pero como el baño no tiene techo, no tenía caso recibir tanto el agua de la lluvia como el de la cubeta al mismo tiempo, agradecí el gesto y les dije que mañana sería otro día y ya iniciaría el año con un buen baño.
Después de la cena permaneció alguna gente ahí, quienes esperaban el cierre del año, quienes esperaban a que cesara de llover para volver a sus aldeas, otros si fueron valientes y enfrentaron la lluvia en medio y en medio de la oscuridad regresaron a sus casas. Para quienes se quedaron, se me ocurrió sacar mi computadora y mostrarles algunas tomas de videos y fotografias que he hecho entre ellos, momento que disfrutaron como si estuvieran en la sala de cine más sofisticada de la época. No obstante el telefono celular ha llegado hasta la más remota aldea de nuestra zona, en esta ocasión no dejaba de ser impresionante para ellos poder verse en fotografías o más aún en una toma de video lo cual lo expresaban con gran asombro, risas y mucha alegría.
Nuestra cena fue muy simple pero muy familiar y con mucho decoro. La tradicional Dzima (alimento esencial para ellos a base de harina de maiz), y como plato fuerte Kapenta en salsa de tomate (kapenta son los pescados más chicos que he visto en mi vida, los charales de Michoacán, son gigantes en comparación de la kapenta).
Hubo interrupción durante nuestra función de cine, no para disfrutar de las tradicionales palomitas de maiz y coca – cola, pero si para disfrutar de una taza de té con un pan de sal.
Así fue la vigilia del 2010 entre nuestra gente de la misión. Dios bendiga a esta gente que no solo nos abre las puertas de sus chozas sino muy especialmente las de su corazón para compartir las necesidades que están viviendo y el hambre de Dios que ellos tienen.

celebrando el Año Nuevo en Africa

Entradas antiguas »

Categorías

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.