Nuestra misión en Kanyanga es una de las típicas y/o pintorescas misiones que nuestros antiguos evangelizadores solían establecer. Las aldeas están alrededor de la parroquia la cual fue fundada en 1954 por los Misioneros Blancos o Padres de África. Inmediatamente después se construyo la escuela primaria y secundaria para niñas teniendo al frente a las Misioneras de la Inmaculada Concepción (fundadas en Canadá), al mismo tiempo se inauguro el Hospital, administrado también por las hermanas. Ahora se pueden dar una idea porque hablo de la típica misión donde el misionero(a), y la Iglesia en general evangeliza teniendo en cuenta las necesidades básicas que el pueblo de Dios requiere en los lugares donde ha sido enviado. La pastoral en todos sus niveles y administración de sacramentos; la educación, por lo menos elemental y la atención médica.
Con el trabajo apostólico, iniciado por los Padres Blancos y las Hermanas (MIC), pareciera que a los Misioneros Combonianos, a quienes se nos ha confiado recientemente la parroquia, hemos encontrado el plato servido en la mesa. Y sin embargo no es así, se agradece y se valora el trabajo enorme, dedicación y entrega que ambas familias religiosas han hecho pero todavía hay mucho que recorrer. Tenemos el hospital y centros de salud por doquier y sin embargo no es suficiente, el personal no se da abasto con los pacientes que día a día se aglomeran pidiendo ser atendidos para las enfermedades ordinarias de esta región: niños y bebes muriéndose por la desnutrición, innumerable casos de mujeres embarazadas, malaria y sida. En el ámbito de la pastoral me limito a citarles solo dos ejemplos: la poligamia y el problema de alcohol y sida entre los jóvenes.
Recientemente los del Ministerio de Salud del Municipio vinieron ha hacer campanas de donación de sangre entre los estudiantes de la secundaria los cuales son poco mas de 200 alumnos, de los cuales solo 9 pudieron donar sangre porque el resto ya esta infectado por el virus del SIDA, cuando recibí esta información yo solo me puse las manos sobre la cabeza de tristeza pensando que dentro de 10 anos muy probablemente estos jovencitos ya no estarán entre nosotros y quien sabe a cuantos mas transmitirán o quizá ya hayan transmitido esta enfermedad.
Tendrá futuro nuestra misión?, hay todavía algo por hacer? Muchísimo!!. Para estos jóvenes y toda la gente de nuestra misión de Kanyanga, una oración que tú pudieras elevar a nuestro Buen Dios, no nos caería mal.

Posteado por: Rubén Bojorquez | marzo 30, 2011
EL FUTURO DE KANYANGA
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