Posteado por: Rubén Bojorquez | abril 16, 2013

UN DOMINGO EN LA MISIÓN

Es Sábado por la tarde y me encuentro solo en la misión, después de cena me voy a tocar la campana de la Iglesia como anuncio de que mañana tendremos Misa a las 6:00 am. El día ha estado nublado por lo que no hay luna que me alumbre, tampoco hay luz eléctrica en la misión, así que me hago guiar de la pobre antorcha de mi celular.
Con las lluvias que hemos tenido la maleza ha crecido, ahora esta casi mas alta que yo; llegar al campanario entre oscuridad y maleza húmeda es toda una odisea, solo ruego a Dios que no me vaya a salir una serpiente. No se hasta donde se escuche el sonar de la campana, así que hay que dar con mas fuerza, esperando que no se me venga encima o que la cuerda que no se rompa.
Al siguiente día, antes de la 5am de nuevo entre oscuridad y suelo empapado, repito el mismo rito para confirmar a la gente de nuestra cita para la Misa dominical. Son las 6:05, solo dos almas están en el templo, los responsabilizo de abrir ventanas y disponer lo necesario ya que todavía esta oscuro y no hay luz eléctrica. Me tomo la calma del mundo, pues sé que la puntualidad no esta en su itinerario, aunque se disculpen cuando les digo que llegaron tarde.
Empiezan a llegar como aguacero, no obstante así yo he empezado la Misa con quienes están, ya que después tendré que ir a las aldeas para celebrar a las 9:00 am.
No se cuándo ni cómo se habían organizado ya para lecturas, cantos y colecta. Es impresionante su participación y atención, no hay necesidad de animarlos solo es cuestión de impulsarlos.
Es el primer Domingo de Cuaresma y muchos de ellos por diversas razones no pudieron participar en la Misa del Miércoles de Ceniza, así que tendremos la imposición de ceniza durante esta celebración. Los jóvenes de la escuela técnica que tenemos aquí en la misión son los que dan peso y vida a la celebración con la participación en cantos, lecturas y otros ministerios. Algunos de ellos no son católicos pero alrededor de nuestra misión no hay templo alguno de la fe que ellos profesan, por lo que, se unen a nosotros para orar. De nuestra parte no se pierde la ocasión para dar una buena catequesis durante la homilía. Aparentemente esta misa es corta ya que después hay que salir a las aldeas para celebrar con todo el tiempo del mundo, y aun así tienen una duración de casi dos horas.
Al término de esta me espera una buena taza de café, misma que durara hasta medio día, salgo a la aldea para la siguiente celebración, Sta. Mónica, solo 226 km de distancia, ya hay gente que me espera fuera de la misión solicitando transporte con diferentes excusas, quisiera poder decir que no, ya que el carro esta pidiendo jubilación, los frenos no le trabajan y tiene otros desperfectos, ahora con los caminos tan estropeados por la lluvia, temo que vayamos a tener un accidente. La razón por la que también aprovecho de llevarlos es para echarle peso al carro y pueda salir libre entre el lodazal de lo contrario si me quedara atascado, por lo menos ya contare con quien me eche la mano para sacar adelante el carro.
Llego a santa Mónica y todavía hay muy poca gente no obstante son casi ya las 9 am, algunas mujeres barren la Iglesia, los pocos hombres que hay sentados sobre una piedra, bajo la sombra de los arboles.
La bienvenida al sacerdote siempre es calurosa, efusiva y familiar aunque no haya abrazos, apapachos y mucho menos besos, pero con un apretón de manos y una gran sonrisa manifiestan que les da gusto que uno haya venido a celebrar con ellos.
En lo que continua la gente llegando, después de preparar el altar y ver algunos detalles con el catequista elijo también yo la sombra de un árbol para sentarme a esperar a la gente para las confesiones.
Aquí pareciera como si las mujeres fueran las únicas pecadoras. Yo hago la invitación en general, pero tanto el catequista como los lideres y otros hombres impulsan y hasta casi exigen a las mujeres que vayan a confesarse. Aunque yo no deje de señalarles la necesidad que todos tenemos de la confesión.
La celebración ha dado inicio, como siempre muy festiva y participativa, no obstante les he tenido que recordar que hemos iniciado la cuaresma y durante este tiempo la celebración es un tanto sobria y de penitencia, los he invitado a que conserven esa euforia y energía de bailar para la Pascua de Resurrección, ahora es tiempo de hacer penitencia.
Después de la celebración hemos hecho la visita a algunos enfermos que han solicitado el Sacramento de la Reconciliación y Eucaristía, un grupo de cristianos comprometidos, sobre todo mujeres y lideres me han acompañado a visitar a estos enfermos como signo de solidaridad y comunión entre ellos. Al final de nuestra visita hemos regresado a la capilla para compartir los alimentos con algunos líderes y el catequista. Después de comer y ver algunos pendientes que tratar con el catequista o líderes apresuro mi viaje de regreso a la misión, ya que el cielo esta totalmente nublado amenazándonos con una fuerte lluvia y hay que darnos prisa antes de que los ríos crezcan y no pueda cruzarlos. De nuevo no he podido evitar un buen grupo de gente que ha pedido transporte. Rogándole a Dios nos permita llegar con bien a la misión, emprendemos nuestro viaje de regreso, dando gracias por que un fin de semana más nos ha permitido compartir la fe, esperanza y amor que de Él recibimos.

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Posteado por: Rubén Bojorquez | marzo 27, 2013

LA CELEBRACIÓN DEL TRIDUO PASCUAL

Jueves Santo
Con la celebración vespertina de este día se abre el Triduo Pascual y continúa presentado un carácter austero y conmovedor, como consecuencia de la Pasión de Cristo, que viene siendo interpretado como sacrificio redentor para toda la humanidad. La celebración del Jueves Santo, no es una “fiesta” de la Eucaristía como sacramento, sino que nos prepara para la gran Eucaristía de todo el año litúrgico, la de la noche santa.
Las prescripciones dadas a los israelitas sobre la forma y modo en que debía celebrarse la cena pascual en el Antiguo Testamento, fueron llevadas a cabo por Jesús en la reunión de despedida, si podemos llamar así, junto con sus discípulos, solo cambio el contenido de las bendiciones tradicionales sobre el pan y el vino, refiriéndolas a su propio cuerpo y sangre, así mismo nos lo recuerda San Pablo en la primera carta a los Corintios, confesándolo a su vez toda la Iglesia en el Salmo 115.
Por su parte San Juan en su Evangelio rememora la acción llena de enseñanzas como lo fue el lavatorio de los pies de los discípulos por Jesús, con este gesto se completa el sentido de la Pasión como el mayor servicio de Cristo al Padre y a los hombres, digno de ser imitado por sus seguidores, sus apóstoles y toda la Iglesia de cristianos.
Que en este Triduo Pascual que estamos por iniciar en el que Dios nos invita a celebrar aquella misma cena memorable de Jesús antes de entregarse a la muerte, nos permita Dios sumergirnos en estos santos misterios, para que podamos alcanzar plenitud de amor y de vida por siempre.
Viernes Santo
Siguiendo una antigua tradición, la Iglesia no celebra la Eucaristía ni hoy ni mañana. Mantenemos el altar desnudo por completo sin cruz, sin candelabros ni manteles. Después de mediodía, alrededor de las tres de la tarde tiene lugar la celebración de la Pasión del Señor, la cual esta dividida en tres partes. La Liturgia de la Palabra donde se proclama el sentido sacerdotal de la vida de Jesús y especialmente en la pasión del evangelio de San Juan que la expone como una progresiva exaltación del Señor, Cordero sacrificado en la Pascua que quita el pecado del mundo, y de cuyo costado abierto nació el sacramento de la Iglesia universal. La liturgia de la palabra culmina con la Oración Universal. La segunda parte consta de la Adoración de la Santa Cruz ceremonia que tiene sus orígenes en Jerusalén en torno a la reliquia del leño santo venerado este día junto al monte Calvario. Por último tenemos la distribución de la comunión con el pan consagrado en la Misa de la Cena del Señor.
El viernes santo, es par todos los cristianos adultos, un día de ayuno: el ayuno pascual que es el origen de la penitencia de la Cuaresma y que nos recuerda la Pasión del Señor; la Iglesia nos invita a que lo practiquemos también el día siguiente, hasta la comunión en la vigilia pascual, en la que lo romperemos con gozo y alegría con el canto del Gloria!.
Sábado Santo
Durante el sábado santo la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su pasión y muerte y el “descenso a los infiernos” o lugar de los muertos que confesamos en el Credo y que prolonga la humillación de la cruz, manifestando la realidad de la muerte de Jesús, cuya alma experimento en verdad la separación del cuerpo uniéndose a las restantes almas de los justos. Sin olvidarnos también que el descenso al reino de la muerte es también el primer movimiento de la victoria de Cristo sobre la misma. Hoy no se celebra el sacrificio de la Misa ni se recibe la comunión, sino hasta la Vigilia de Pascua.
Vigilia de Pascua
El Misterio Pascual de Cristo, crucificado y resucitado, tiene en esta liturgia nocturna, “Madre de todas las demás vigilias”, como la llamó San Agustín, su celebración culminante. Según una antigua tradición, esta es una noche de vela en honor del Señor, como lo hizo el pueblo elegido desde el comienzo del Éxodo de Egipto (Ex.12,42). Los fieles, tal como lo recomienda el Evangelio, deben asemejarse a los criados que, con las lámparas encendidas en sus manos, esperan el retorno de su Señor, para que cuando llegue los encuentre en vela y los invite a sentarse a su mesa (Cfr.Lc. 12,35ss.).
Esta noche la celebración da inicio con la bendición del fuego nuevo o Liturgia de la Luz, después la santa Iglesia, llena de fe en la Palabra y en las promesas del Señor, contempla las maravillas que el Señor Dios realizó desde el principio en favor de su pueblo, desde la creación del mundo a la resurrección de Cristo, esta viene siendo la segunda parte de la Vigilia o Liturgia de la palabra. Hasta que, al acercarse el día de la resurrección y acompañada ya de sus nuevos hijos renacidos en el bautismo o que han renovado su compromiso bautismal, esta viene siendo la tercera parte dela Vigilia o liturgia bautismal, es invitada ala mesa que el Señor, por medio de su muerte y resurrección, ha preparado para su pueblo, cuarta parte de Vigilia o Liturgia Eucarística.
Dios nos bendiga a todos en este inicio del Triduo Pascual y que la pascua de Cristo sea también nuestra pascua. Resucitando junto con Él en todas las dimensiones de nuestra vida.
FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN PARA TODOS!!

Posteado por: Rubén Bojorquez | marzo 13, 2013

Felicidades San Daniel Comboni

Estimados co – hermanos, bienhechores, amigos, familiares y demás personas que se sienten atraídos por el carisma que Dios ha inspirado a nuestro fundador San Daniel Comboni.
Alegrémonos y regocijémonos juntos celebrando este 15 de Marzo el cumpleaños 182, de este gran personaje que no fue un misionero más en África, sino que fue: padre, profeta, modelo y pastor, quién sigue dejando huella donde sus discípulos están presentes.
El plan de regeneración que recibió fue el de consagrar su vida por la evangelización en Africa, siendo este, el continente más marginado, pobre y excluido en su tiempo (siglo XIX), sin embargo la misión que San Daniel Comboni recibe, proviene del Dios Uno y Trino. El mismo Comboni en su lecho de muerte, exclama: “Yo muero pero la obra del Padre suscitada en mí no morirá.” Y la obra continua, extendiéndose a otros continentes América y Asia, además la Familia Comboniana no se limita a los Institutos fundados por Comboni: (Misioneros Combonianos y las Misioneras Combonianas), han surgido después las Seculares Combonianas y el último nacimiento fueron los Laicos Misioneros Combonianos. Pero también ustedes familiares, amigos, bienhechores y demás personas que simpatizan y vibran por la misión apoyándonos con su amistad, oración y contribución económica, no se sientan excluidos de esta Familia Comboniana, que trabaja solo y únicamente por dar a conocer al Dios de la misericordia, del perdón y de la paz entre aquellos pueblos más pobres y abandonados que aún no conocen a Cristo.
A todos ustedes los invito para que rindamos un homenaje de gratitud a nuestro Dios por el regalo que nos ha dado en la persona de San Daniel Comboni. Gracias Padre.

Posteado por: Rubén Bojorquez | marzo 8, 2013

MUJER EXCEPCIONAL

Dentro del rompecabezas de la creación, tú eres una pieza única e irremplazable, sin ti, nuestro mundo estaría incompleto.
En su Sabiduría y Omnipotencia, Dios se ha tomado el tiempo para crearte, pues tratándose de un ser como tu, tenia que proveerte de grandes cualidades que pertenecen solo a ti. De manera que te creo: Sencilla, Humilde, Dócil, Paciente, Fuerte, Comprensiva y Amorosa.
Siendo dotada de tales virtudes, nadie te podrá remplazar. Te ha dado una capacidad envidiable, que ni en la más prestigiada universidad se podrá adquirir.
Eres la mejor administradora, pues con pocos pesos, te la ingenias para dar de comer a tus hijos y esposo, además sobrellevas extra gastos familiares.
Eres hiperactiva, mientras conduces el coche, te maquillas, escuchas la radio, das un consejo al que viaja contigo, recuerdas de sus vitaminas a tu hijo pequeño y hasta echas un vistazo a los aparadores de las tiendas para ver las ofertas.
Cuando estas en casa, mientras ves la olla en la cocina, atiendes una llamada por teléfono, cambias un pañal, secas una lagrima, atiendes una visita, supervisas la lavadora y echas un ojo a los niños que juega en el patio por si llegan a tropezarse, dispuesta a ir a socorrerlos.
Eres el puente pacificador entre tus hijos y esposo, sabiendo llegar al corazón de ambos para que haya una sincera reconciliación.
No obstante tu agenda haya estado saturada entre prisas y vaivenes, al final del día serás todo oídos para escuchar pacientemente los estreses y diferencias que tu esposo haya tenido con su jefe. El espíritu de sacrificio y servicio, son aspectos esenciales en ti, mas aun cuando se trata de tu familia. Te olvidas de ti misma por darte a los tuyos, lo más gratificante es que no esperas nada a cambio.
Te esmeras en atenciones acertando al gusto que tienen los tuyos y lo que desean saborear para la comida.
Con tus encantos de mujer, esposa y amante, sabes complacer al hombre que Dios ha reservado para tu vida.
Son tan innumerables las cualidades que se te han dado y mi mente tan pequeña que me impide meterlas por escrito en este pensamiento. Mi intención es reconocer lo grande y valiosa que eres como mujer y me atrevo en nombre de todos a pedirte perdón por las ocasiones en que no se te ha valorado ni se te ha respetado por lo que eres… UNA MUJER EXCEPCIONAL

Posteado por: Rubén Bojorquez | marzo 1, 2013

ABANDONADOS DE LA TIERRA, PERO NO DE DIOS!

En nuestra parroquia de Chikowa, que es basta en territorio, durante el período de lluvias y todavía por algunos meses más quedamos incomunicados con algunas comunidades (tales como Malama, Kasweta y Msorrow), debido a los malos caminos. Ahora que es posible llegar a ellas aprovechamos el tiempo y no obstante la precariedad de los lugares, falta de agua, alimentación y con el riesgo de encontrar animales por el camino o bien quedarnos a mitad de el por los ríos, zonas arenosas, baches y demás aventuras que tenemos que enfrentar para llegar hasta allá, nos hacemos presentes, con la única intención de llevarles la Buena Nueva del Reino de los cielos, a través también de alguna ayuda que podamos ofrecerles con algún proyecto a iniciar según sus necesidades, tales como la construcción de una escuela comunitaria, un dispensario o un pozo de agua.
Este año estamos iniciando con un grupo apostólico en la Parroquia, quienes nos dan una mano visitando casa por casa estas comunidades alejadas, para después organizar la catequesis en los diferentes niveles con cursos intensivos. No obstante la pobreza de esta gente, ha mostrado su generosidad para el grupo apostólico que los visita y se organizan para acogerlos en las casas y ofreciéndoles un lugar donde dormir.
En la zona de Malama son tres capillas por atender (Sn.Kizito, Sn.Antonio y Sn Tomás). La distancia entre una y otra comunidad es de alrededor de 8km. los caminos son malísimos como decía antes, aunque eso no sería un gran obstáculo para que ellos se pudieran trasladar, el problema es que es una zona de elefantes y leones, quienes en el momento menos inesperado se dan cita queriendo arrasar con todo cuanto encuentren. Cabe señalar que las tres zonas están rodeadas de cables solares lo cual impide a los animales, por lo menos entrar a sus chozas, así es como se protegen de ellos; ya que los elefantes, por citar un ejemplo suelen dar sus recorridos entre las 23horas a las 4.00am.
En la comunidad de San Antonio, que esta a mitad del camino, no se respira un ambiente cristiano, solo la Sra. Ana y otras dos mujeres se dan cita en la capilla y tratan de mantenerse firmes con la fe que han recibido, los niños como quiera, nunca pueden faltar aunque por curiosidad, se dan cita donde quiera.
Hemos celebrado con ellos la Santa Misa, por primera vez en este año, la capilla, que es un tejaban de paja que se esta cayendo por la falta de mantenimiento fue testigo de la presencia del Cuerpo de Cristo en ese lugar, luego se dejo venir un torbellino de polvo que pareciera que era la fuerza del mismo demonio quien se oponía a tal celebración, no obstante ello la celebración estuvo muy festiva y familiar, mujeres danzantes, coro y la comunidad, que en su mayoría venían de la comunidad de San Kizito celebramos con gozo el misterio de la Santa Misa.

Posteado por: Rubén Bojorquez | febrero 19, 2013

EVANGELIZAR SIN HABLAR!!

En el libro de “Las Florecillas” de San Francisco de Asís, se cuenta que, cierto día Francisco invito a sus discípulos a ir a evangelizar, se pusieron en marcha muy contentos, recorrieron el pueblo y horas más tarde se disponían a emprender el viaje de regreso al monasterio sin decir una palabra, a lo que uno sus discípulos interroga a Francisco diciéndole: “Hermano Francisco, nos has pedido que vayamos a evangelizar y vamos de regreso sin haber dicho una sola palabra.” A lo que Francisco responde: “Nos han visto, y eso es mas que evangelizar, pues se han dado cuenta de que somos cristianos…”.
En nuestros días sucede lo mismo, y aquí en nuestra misión de África, no es la excepción que este método de evangelización que San Francisco nos ha heredado produzca gran efecto. Cuando voy a las aldeas, no es necesario hablar mucho, pues ya mis gestos, acciones y movimientos hablaran de Dios por si solos. Muchas de las veces regreso a la misión totalmente convencido de que la mayoría de la gente en la aldea se percato de mi presencia y esto, no únicamente porque hayan escuchado el ruido del carro, sino porque nunca va a pasar desapercibida la visita del “Bambo” (Padre), y sin duda, aunque yo solo haya ido a visitar una familia, ya se habrá corrido de la voz con lujo de detalles sobre el motivo que me llevo a la aldea.
Solemos decir que una mirada dice más que dos palabras y en cuestión de evangelización sucede lo mismo, nuestros gestos, acciones, palabra, tono de voz, acento, risa y hasta nuestro silencio será un signo de comunicación y evangelización para la gente, que o la atraerá o de lo contrario la alejara, será un puente de construcción o de destrucción. Además varía mucho el significado de un gesto o ademán, dependiendo de la cultura, por lo que, se multiplica para nosotros misioneros el trabajo de inculturación. Por ejemplo en nuestra cultura si encontramos a dos hombres tomados de la mano, inmediatamente nos viene a la mente que se trata de dos homosexuales, cosa que, en Malawi y Zambia es muy normal encontrarlos por la calle tomados de la mano, lo cual significa hay una amistad muy estrecha, pura y desinteresada entre ellos.
Solo le pido a Dios, me ayude a continuar siendo un instrumento Suyo en medio de esta gente que El me confía a través de lo que predico, pero y sobre todo, a través de mi testimonio de vida.

Posteado por: Rubén Bojorquez | febrero 11, 2013

PARA VIVIR LA CUARESMA

El tiempo de la Cuaresma conmemora los cuarenta años que el pueblo de Israel pasó en el desierto mientras se encaminaba hacia la tierra prometida, con todo lo que esto implicó: fatiga, lucha, hambre, sed y cansancio…pero al fin el pueblo elegido gozó de esa tierra, que destilaba leche y miel (cfr. Éx. 16…).

 

También para nosotros los cristianos, hoy en día, como lo fue para los israelitas, la Cuaresma es el tiempo fuerte del año litúrgico que nos prepara a la Pascua del Señor, donde celebramos la victoria de Cristo sobre el pecado, la muerte y el mal y culmina con la Pascua – Resurrección de Cristo, fiesta de gozo porque Dios nos hizo pasar de las tinieblas a la luz, del ayuno a la comida, de la tristeza al gozo profundo, de la muerte a la vida.
La Cuaresma ha sido, es y será el tiempo propicio para convertirnos y volvernos a Dios nuestro Padre quien lleno de misericordia, nos recibe con los brazos abiertos, cubre nuestros pies desnudos, pone el anillo en nuestro dedo y ofrece un banquete en nuestro honor, como lo hiciera el padre amoroso con el hijo prodigo (cfr. Lucas 15, 11-32). Esta conversión se logra solo a través de una desintoxicación de nuestra alma mediante el Sacramento de Reconciliación, sabiendo que, Dios siempre tiene las puertas de par en par, y su corazón rebosa de amor y perdón.
Cuaresma pues, es el tiempo de purificación de nuestras faltas y pecados pasados y presentes que han herido el amor de Dios Padre; esta purificación la lograremos mediante las prácticas que la Iglesia nos recomienda; así llegaremos preparados y puros interiormente para vivir dignamente los Misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo durante la Semana Santa. Tales prácticas son el ayuno, la oración y la caridad.

Ayuno de comida y bebida, que será agradable a Dios, pues servirá para templar nuestro cuerpo, pero y sobre todo Ayuno y abstinencia, de nuestro egoísmo, vanidad, orgullo, odio, pereza, murmuración, venganza, impureza, ira, envidia, rencor, injusticia, insensibilidad ante las miserias del prójimo.

Ayuno y abstinencia, incluso, de un pequeño sacrificio y un acto de amor; por ejemplo, ayuno de televisión, de diversiones, de cine, de bailes. Ayuno y abstinencia, también de consumo, de estímulos, de satisfacción de los sentidos; ayuno aquí significará también, renunciar a todo lo que alimenta nuestra tendencia a la curiosidad, a la sensualidad, a la disipación de los sentidos, a la superficialidad de la vida. Este tipo de ayuno es más meritorio a los ojos de Dios, pues requerirá mucho más esfuerzo, más dominio de nosotros mismos, más amor y voluntad de nuestra parte.
Caridad (Limosna), no sólo la limosna material: La limosna tiene que ir más allá de dar unas cuantas monedas a un pobre mendigo que nos extiende su mano en la calle. Caridad y/o limosna es prestar ayuda a quien necesita, enseñar al que no sabe, dar buen consejo al que nos lo pide, compartir alegrías, repartir sonrisa, ofrecer nuestro perdón a quien nos ha ofendido. La limosna es esa disponibilidad a compartir todo, la prontitud a darse a sí mismos. Significa la actitud de apertura y la caridad hacia el otro. Recordemos aquí a san Pablo: “Si repartiera todos mis bienes…pero si no tengo amor, de nada me sirve” (1 Corintios 13, 3). También san Agustín es muy elocuente cuando escribe: “Si extiendes la mano para dar, pero no tienes misericordia en el corazón, no has hecho nada; en cambio, si tienes misericordia en el corazón, aun cuando no tuvieras nada que dar con tu mano, Dios acepta tu limosna”.
Y, finalmente, oración. Si la limosna es apertura al otro, la oración es apertura a Dios. Sin oración, tanto el ayuno como la limosna no se sostendrían; caerían por su propio peso. En la oración, Dios va cambiando nuestro corazón, lo hace más limpio, más comprensivo, más generoso, transforma nuestras actitudes negativas, creando en nosotros un corazón nuevo y lleno de caridad. La oración es generadora de amor. La oración nos induce a una conversión interior. La oración es vigorosa promotora de la acción, es decir, nos lleva a hacer obras buenas. En la oración recobramos la fuerza para salir victoriosos de las asechanzas y tentaciones del mundo y del enemigo. Ejemplo de oración es el mismo Jesús quien antes de iniciar su misión salvadora se retiró al desierto cuarenta días y cuarenta noches. Allí vivió su propia Cuaresma, orando a su Padre, ayunando para después, salir por nuestro mundo repartiendo su amor, su compasión, su ternura, su perdón. Que Su ejemplo nos estimule y nos lleve a imitarle en esta cuaresma. Consigna: oración, ayuno y limosna.

Posteado por: Rubén Bojorquez | febrero 11, 2013

ARREPIÉNTETE Y CREE EN EL EVANGELIO!!

La imposición de la ceniza nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.

La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.

Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también la usaban como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios. Prácticamente se le asocia al polvo, simbolizando a la vez el pecado y la fragilidad humana. En el Antiguo Testamento también prevalece esta idea. El pecador es ceniza (Cfr. Sab 15,10; Ez 28,18) Para simbolizar esto, el pecador se sienta sobre la ceniza (Job 42,6; Jon 3,6; Mt 11,21) y se cubre con ella la cabeza (Jdt 4,11-15; 9,1; Ez 27,30).

También ha sido empleada para significar la tristeza del hombre abrumado por la desgracia (Cfr. 2Sam 13,19) y, sobre todo, del hombre que se ve afligido por el luto y expresa así su nada (Cfr. Jer 6,26). Las personas solían ponerse un sayal, que era un vestido corriente, feo y molesto, y sobre su cabeza se ponían la ceniza para manifestar que estaban arrepentidos de sus pecados y harían penitencia por ellos (Cfr. Est 4, 1) Sabiendo que el pecador arrepentido no esta sólo pedían a Dios y a sus semejantes el perdón de sus ofensas y hacían constante oración. Toda la Iglesia oraba con ellos y por ellos para que durante la cuaresma pudieran cambiar a una vida mejor.

De acuerdo con el uso bíblico y litúrgico que se refleja en las mismas fórmulas actuales de imposición de ceniza: “Arrepiéntete y cree en el Evangelio” (Cfr. Mc 1, 15) o bien: “Acuérdate que polvo eres y al polvo has de volver” (Gén 3,19), convendría tener en cuenta los siguientes aspectos:

La ceniza es símbolo de conversión; no se trata de hacer simples actos de mortificación, sino de lograr un cambio radical de la existencia humana, de la opción fundamental que da sentido a la vida, de las actitudes. Se trata de una conversión con su doble vertiente inseparable: vertical hacia Dios y horizontal hacia el prójimo.

La ceniza es símbolo de nuestra fragilidad y limitación humana. Ser consciente de que un día moriremos, implica el querer aprovechar nuestra vida para llevar a cabo el plan de Dios, el saber descubrir la verdadera escala de valores en nuestra existencia, el comprometernos para crear un mundo más humano, más justo y más cristiano.

La recepción de la ceniza es un acto personal y voluntario. Esto significa el movimiento personal de la conversión que se realiza bajo la gracia y la misericordia de Dios.

La imposición de la ceniza es también un acto eclesial. Se recibe en una celebración comunitaria, junto con otros miembros de la Iglesia. Es también toda la Iglesia quien intensifica en este periodo su estado de conversión y purificación.

Con el Miércoles de Ceniza, pues iniciamos un nuevo tiempo en el año litúrgico, la cuaresma que nos invita a la conversión por medio de la oración, penitencia y ayuno, para estar plenamente dispuestos a vivir los misterios de la pasión, muerte y sobre todo Resurrección de Cristo en medio de nosotros.

Dios nos ayude a iniciar con alegría y entusiasmo el tiempo de la Cuaresma!.

Posteado por: Rubén Bojorquez | febrero 5, 2013

CELO APOSTÓLICO!!

Estoy celebrando la Misa de envío junto con un grupo de laicos de nuestra Parroquia, quienes nos acompañaran a las aldeas mas remotas de nuestra misión para los cursos intensivos de catequesis. De los tres que vendrán conmigo, uno de ellos me ha informado al último momento que no podrá ir porque tiene un funeral de un familiar que atender. Las comunidades que me toca ir a visitar en esta ocasión son tres entre 8 y 12 kms de distancia una de la otra, no creo que será suficiente el personal para dichas actividades. Mi sorpresa es que al concluir la Eucaristía, encuentro a Natalia y Vincent en la puerta de nuestra capilla, quienes atendieron la Misa desde fuera para no interrumpir ya que llegaron tarde, ellos vienen dispuestos a agregarse a nuestro grupo; no recibieron invitación formal para tal misión puesto que hay una rotación que seguimos y se suponía que a ellos les tocaba descansar en esta ocasión, pero su entusiasmo y su celo apostólico se refleja en sus rostros, que no les importó renunciar a compromisos que pudieran tener con sus familias. Mi gesto de gratitud hacia ellos fue un solo: “bienvenidos, la gente se pondrá muy contenta de su presencia”.
Iniciamos nuestro viaje y en el camino encontraríamos a uno de los catequistas que nos acompañará. Llegando al lugar donde quedamos de vernos, lo busco con la mirada entre la gente, sin embargo el primero que se avecina a saludarme con “alforja y callado en mano”, es Paul Mbewe, otro miembro del grupo apostólico, quién tampoco había recibido invitación en esta ocasión por la misma razón de Natalia y Vincent. Mi respuesta a su saludo fue con una pregunta irónica y simpática ya que él había puesto ya sus pertenencias: ¿A dónde vas y quién te invitó? Él no sudo ni se abochornó, antes al contrario quien quedó estupefacto ante su respuesta fui yo. Me dijó: “no puedo quedarme aquí sin ir a continuar lo que hemos iniciado”. Refiriéndose a los cursos intensivos de catequesis que estamos impartiendo, este es el tipo de gente que nuestra Iglesia hoy en día necesita que no se doblen a la primera y que siempre estén dispuestos a donar su tiempo y su persona al servicio del Evangelio, confiando en que aventurarse con Cristo no es echar el tiempo en saco roto.

Posteado por: Rubén Bojorquez | febrero 5, 2013

IDENTIFICACIÓN CRISTIANA EN ÁFRICA

Por naturaleza el hombre siente la necesidad de pertenecer a un grupo donde se sienta aceptado, acogido y donde se le permita expresarse y compartir sus sentimientos e ideas, así como enriquecerse de la experiencia de los otros.
Algo característico de la Iglesia en África es que se sienten realmente identificados, tal como se viven en la aldea. Cuando pertenecen a un grupo o movimiento cristiano, tales como: Legión de María, Renovación Carismática, Organización de Mujeres Católicas, Grupo Apostólico, Coros, Jóvenes, Acólitos, etc., quizá no conozcan del todo o casi nada del carisma, espiritualidad, o biografía del fundador de dicho movimiento, o incluso las reglas y objetivos del grupo en si, pero ellos, sobre todo mujeres, no pueden faltar a los eventos, congresos y reuniones que llevan a cabo en diferentes niveles: parroquial, decanato, diócesis, incluso nacional.
Es de sorprenderse que a pesar de la extrema pobreza en que viven, para este tipo de eventos se organizan tan bien que no sé como le hacen pero consiguen transporte, comida, y el uniforme, que no les puede faltar. Cada grupo tiene que tener un uniforme que los identifique, tienen sus ritos de vestición e imposición del mismo atuendo.
Es curioso como dejan casa, esposos, hijos, campos y responsabilidades que pudieran tener para darse cita a los eventos y encuentros que periódicamente tienen. Se identifican no solo por el uniforme, sino por los cantos, la unidad y el sentido de pertenencia al grupo, se sienten fuertes y les da seguridad y confianza. Se les ve felices y satisfechos no obstante el sacrificio que pudieran hacer.
Como pastores promovemos estos grupos ya que son los que le dan vida a la comunidad parroquial y aprovechamos los momentos de sus encuentros para catequizarlos y formarlos cristianamente, resaltando los buenos valores que estos grupos tienen, mismos que los debe ayudar a crecer como cristianos poniéndolo en practica también en su diario vivir en la aldea, campos y con sus vecinos.

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